jueves, 4 de diciembre de 2014

OTRA MIRADA AL EMPRENDIMIENTO

Nadie sabe muy bien cómo salir de una situación en la que millones de personas no tienen trabajo y no hay en el horizonte perspectivas claras de que la cosa vaya a cambiar. 
La innovación social y la emprendeduría han ido apareciendo como respuestas alternativas o complementarias a la falta de efectividad de las fórmulas tradicionales
Organismos multilaterales como OCDE, FMI o Banco Mundial nos martillean con la necesidad de favorecer iniciativas que impulsen a las personas a salir por  sí mismas de su situación de desempleo y de falta de perspectivas. Hay algo de perverso en esas orientaciones que postulan aproximaciones innovadoras y socialmente responsables frente a problemas que esos mismos organismos han contribuido de manera directa a generar. No es pues extraño que las estrategias que se proponen tengan un marcado carácter individual, no pongan para nada en entredicho los problemas estructurales del capitalismo y que se encuadren bien en una nueva vuelta de tuerca a la clásica idea de la persona del emprendedor heroico. Aquel sujeto que madruga con ilusión, toma riesgos y busca aprovechar las oportunidades que existen y cuyo éxito depende sólo del esfuerzo que despliegue y de la solidez de sus propuestas.
Todos recordaremos cuando, hace algo más de un año, el rey de Holanda, Guillermo Alejandro, leyó un discurso en el Parlamento en el que anunció la imposibilidad práctica de mantener el estado del bienestar. No sólo por las dificultades financieras de los Países Bajos, sino que, añadió, “las expectativas de la gente no son ya las mismas….la gente quiere tomar sus propias decisiones. Pedimos a cada uno que asuma sus responsabilidades. Cambiaremos del estado del bienestar a la sociedad participativa”. Más responsabilidad individual es la línea maestra del cambio, alineándose así con las propuestas del Gobierno británico de David Cameron y su Big Society. En el fondo, nada nuevo. Desmarque de la idea de un estado ávido de aumentar impuestos y gastar, y elogio a la libertad e iniciativa individual y del espíritu mercantil. Pero, asimismo, se trata de desviar la atención hacia el Gobierno y sus responsabilidades, situando la pelota de la respuesta a las necesidades colectivas en un espacio a compartir por todos y cada uno. Lo que no estaría mal si de ello se derivara una recomposición de la estructura de poder. Pero de eso no hablan.
Aquí, el Real Decreto de 22 de febrero del 2013, fija como objetivos “mejorar la empleabilidad de los jóvenes, aumentar la calidad y la estabilidad del empleo, promover la igualdad de oportunidades en el acceso al mercado laboral y fomentar el espíritu emprendedor”. Las medidas que acompañan el decreto, como las exenciones fiscales o de seguridad social, son mucho más tímidas que las de otros países, y en parte explican la gran mortalidad de las iniciativas. Por otra parte, la llamada “tarifa plana” para autónomos, ha tenido muy poca utilidad y se ha convertido en una ventana más para el fraude (“falsos autónomos”). No es pues de extrañar que la tasa de mortalidad (es decir, los que no logran superar los primeros años) de los emprendimientos individuales sea altísima
Deberíamos empezar a preguntarnos si existen otros caminos que sin cifrarlo todo en la dependencia hacia las Administraciones públicas y sus presupuestos, tampoco supusiera una especie de reto individual y heroico que acostumbra sólo a salir bien cuando se cuentan con recursos y posiciones de partida ya de por sí favorables.
Estos días se ha celebrado en Zaragoza un congreso que ha reunido a impulsores de la economía social y solidaria y donde han estado presentes iniciativas muy diversas y enraizadas, como las de Gaztelan en el País Vasco, Sinerxia en Galicia, Emprender.Coop del grupo Tangente en Madrid, o las propuestas formativas de Estarter en Barcelona. Lo que se plantea, desde esa otra mirada al emprendimiento, es más bien la ecología social o la base colectiva desde la que es posible impulsar nuevas iniciativas. Iniciativas que permitan tejer complicidades, enraizar territorialmente ideas y necesidades, y acabar consiguiendo convertir en resilientes lo que, sin esa base de partida, puede acabar siendo fugaz y episódico. De hecho, ese caminar juntos, ese catalizar recursos y saberes colectivos, parece mucho más natural que el del héroe que se aventura en solitario por lo desconocido. Y marca un modelo de sociedad notablemente distinto al puramente competitivo. Convendría apostar más por reforzar esas alternativas solidarias que refuerzan una concepción de lo público que va más allá de lo institucional y que puede permitir ir construyendo proyectos y redes más sólidas y solidarias. Lo necesitamos.
Joan Subirats es catedrático de Ciencia Política e investigador del IGOP de la UAB




jueves, 27 de noviembre de 2014

POPULISMO BUENO Y POPULISMO MALO


Nunca el término populismo ha estado tan en boga entre la clase política como lo está en la actualidad ante la aparición de Podemos y sus ofertas de tipo social como económico a los españoles. De demagógico y sobre todo populista, ha sido tachado este mensaje que desde Podemos se ha lanzado a los españoles, calificándolo de engaño, de mentira y de levantar falsas expectativas entre los ciudadanos en momentos tan difíciles como los actuales.

Todo esto recuerda aquellas ofertas del PSOE, allá por el final de los años setenta y mitad de los ochenta, que nos ofrecía a los españoles una sociedad mejor en la cual se universalizaría la asistencia sanitaria gratuita, se establecería la gratuidad de la enseñanza en los niveles obligatorios propiciando el que con este nuevo sistema educativo y formativo, los hijos de los trabajadores pudieran acceder a los estudios universitarios, se pondrían en marcha servicios sociales dentro de los cuales se establecerían ayudas de tipo asistencial y económico a las personas discapacitadas, prestando especial atención a las personas mayores, creando para ello residencias o centros geriátricos donde pudieran pasar sus últimos años de vida debidamente atendidas, se establecería un sistema de pensiones, las actuales pensiones no contributivas (subsidios), para que todos aquellos que habían trabajado por cuenta ajena y no hubiesen cotizado, pudieran disponer de medios económicos para vivir con una cierta dignidad, se arbitrarían ayudas económicas a las familias, a los estudiantes y a los trabajadores para que su situación de desempleo sin subsidio fuera lo más llevadero posible, se enumeraron una serie de medidas, todas ellas de tipo social, laboral y económico que fueron duramente criticadas desde la derecha, como ahora se hace con las de Podemos, calificándolas de demagógicas y de irrealizables argumentando que para todo eso hacía falta mucho dinero del cual se carecía. El tiempo les arrebató sus argumentos fruto de su insensibilidad ante la problemática que afectaba a los menos favorecidos. Todo ello se llevó a cabo durante los catorce años de Gobierno socialista en España. No era cuestión de dinero, sino de buena voluntad y de mejores deseos, y sobre todo, de marcar prioridades y de intentar sacar a las personas de situaciones de miseria y desamparo, de establecer el principio de igualdad al que todos tienen derecho. Como gritan tanto@s españolas/es en estos momentos. "SÍ SE PUEDE", pero depende del Gobierno y el actual no está, los hechos lo demuestran, por la labor. Todo aquello que se hizo para mejorar la calidad de vida de los españoles lo han desmontado Rajoy y sus ministros en solo tres años. No es cuestión de dinero, es cuestión del empleo que se le dé al mismo. Hay que rescatar al pueblo, no a los bancos.

¿Demagogia? ¿Populismo? ¿Qué hizo entonces el Partido Popular cuando en su oferta electoral de 2011 incluía la bajada de impuestos, acabar con el paro y sobre todo crear empleo para nuestros jóvenes, mejorar la sanidad, la educación, los servicios sociales, potenciar las ayudas a las personas discapacitadas y dependientes, a las familias, a los estudiantes, a las pymes y a los emprendedores, mejorar las pensiones y una larga lista de falsas promesas?

Los Wert, los Mato, los Báñez, los Montoro, los De Guindos, los Gallardón han sido los encargados de materializar la gran mentira. Nada de esto se ha cumplido, todo ha resultado del revés, más impuestos, peor estado de la economía, más paro, peor sanidad, peor educación, servicios sociales prácticamente inexistentes, tasas judiciales, todo ha empeorado y l@s españoles/as lo estamos sufriendo en nuestros hogares, el que aún pueda conservarlo. Es la gran mentira, la mayor estafa electoral de la historia de España. Es la gran evasión de un Gobierno formado por incompetentes, osados, atrevidos y mentirosos que, para rematar la faena nos anuncia que en 2015 se crearán 600.000 puestos de trabajo. Desde luego, hay populismo y populismos. Según la derecha, lo que fue en tiempos de Felipe González y actualmente en los del líder de Podemos.

Felipe González demostró que era posible, que "sí se podía" y se pudo.

Hay populismo bueno y populismo malo, Como el colesterol. Por lo visto, para el PP, el populismo que practica es el bueno, el de la mentira, el malo es el que viene desde la izquierda, una izquierda que sabe convertir, así lo ha demostrado, la utopía en realidad. Pero claro, ese populismo, el de la izquierda, tapona las venas de los ricos y les puede causar daños económicos irreparables.

El populismo, o la utopía, nos hacen soñar con esperanza e ilusión. La doctrina, la realidad actual, nos produce horribles pesadillas.

Leído en el Diario Información de Alicante de 26/11/2014
Autor: Pacual Mogica Costa

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MIEDO A PODEMOS





 MIEDO AL MIEDO

Publicado en el diario Información de Alicante el 26/11/2014
Autor: José María Tortosa
Psicólogo

Me refiero al miedo fomentado por intereses electorales, por quienes se benefician del miedo a Podemos que se observa en ciertas capas sociales que, gracias a él, regresarán el voto al PP que habían abandonado.No hablo de los que temen, como IU o PSOE, que les quiten votos. Tampoco hablo de miedos producidos por llamarlos "bolivarianos" que es como amenazar con el Duque de Alba a los niños de los Países Bajos. (Sí, aquí asustamos con el hombre del saco, en Holanda con los españoles).

Si es por miedo, como conservador temería el aumento de desahucios, de desempleo, de explotación laboral, pobreza y hasta de desigualdad (aunque esto último no preocupa a quien como Goethe "prefiere la injusticia al desorden"). Temería la irritación que manifiestan las Marchas de la Dignidad y que expresaron en su tiempo los 15m/22m o las "Mareas". Podrían reventar en cualquier momento. Y esta es la primera razón para no temer a Podemos. A fin de cuentas, el partido proporciona un cauce para que esos indignados se integren en el sistema político existente. Para cambiarlo, dicen, desde dentro. en otras palabras, consigue integrar en el sistema incluso a los antisistemas (no a todos, obviamente).

De momento ya han conseguido cambiar discursos de los otros, y hasta podrían conseguir que cambiasen algunas de las impresentables prácticas de los partidos asentados. No está mal.

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martes, 18 de noviembre de 2014

SE ABRE UNA GRAN OPORTUNIDAD


En 1978 los españoles tomaron la calle. Fue un año convulso de numerosas manifestaciones y reivindicaciones de todo tipo


Se nos ha abierto una gran oportunidad tras la reforma de la Constitución realizada por PPSOE para reencauzar y reparar las disfunciones que padece la estructura del Estado después de 36 años.
La Constitución es la Ley más importante de un país, y ninguna otra Ley puede ser contraria a ella. Por eso se dice que la Constitución es la Norma Suprema de un Estado. Ningún partido político, ni gobierno, puede reformarla sin el consentimiento del Pueblo, de quien emanan los poderes legislativo, ejecutivo y judicial. Por ello, la  reforma de la Constitución para incluir el nuevo artículo 135 acordado por el PP y el PSOE - con el consentimiento del Senado, Tribunal Constitucional y resto del Congreso- en el año 2011 es contrario a la Ley. Es decir, los poderes legislativo, ejecutivo y judicial actúan de espaldas a la constitución. 

La reforma antidemocrática realizada a espaldas de los ciudadan@s ha cambiado sustancialmente la Constitución.

Una reforma de la Carta Magna tiene que basarse en el valor de la democracia pluralista, participativa, y en la soberanía del pueblo si de verdad queremos tener una democracia de alta calidad.

La Soberanía radica en el Pueblo, por consiguiente, todo poder deriva de él, y por ello, requiere de su consenso y aprobación. Los políticos son sus delegados y sirvientes. De manera que, todos los que ejercen el poder lo hacen por voluntad del Pueblo y a él deben rendir cuentas: son meros administradores, y en cualquier ocasión son responsables ante aquél. 
Papeletas para el referendum constitucional.
El Rey Juan Carlos I procede a la sanción de la Constitución el 27 de diciembre de 1978 en el Congreso de los Diputados, en presencia de la Reina Sofía, el príncipe Felipe y el presidente de Las Cortes, Antonio Hernández.
Es evidente que debemos aprovechar la oportunidad para reequilibrar los Derechos constitucionales que han sido, primero ignorados, y después arrasados por las nefastas e ineficientes políticas impuestas desde Europa.

Una reforma que ponga coto a los excesos, no sólo de los partidos políticos, sino de todos los poderes del Estado: Legislativo, ejecutivo y Judicial, y que dé acceso a los procesos de participación directa, democrática, que los ciudadanos exigimos para el siglo XXI. 


Necesidad reformar nuestro sistema de gobierno             

Todo poder de suspensión o ejecución de leyes, por cualquier autoridad que carezca del consentimiento del Pueblo, es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido. No respetar esta Norma es una usurpación violenta de los Derechos del Pueblo. Es ejercer un poder absoluto, y por tanto, ilegítimo.

            Y cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, éste tiene el derecho, tiene el deber, de establecer nuevas garantías para su futura seguridad. Tal ha sido el paciente sufrimiento; tal es ahora la necesidad que nos obliga a reformar nuestro sistema de gobierno. La historia actual es una historia de repetidos agravios y usurpaciones, encaminados directamente hacia el establecimiento de una tiranía absoluta  sobre este Estado.

            En cada etapa de estas opresiones hemos pedido justicia en los términos más humildes; a nuestras repetidas peticiones se ha contestado solamente con agravios.

            Hemos apelado al sentido de la justicia y les hemos conjurado a repudiar esas usurpaciones.

            Han sido sordos a la voz de la justicia.


El periodo actual está dominado por:
  •  Posturas reaccionarias clase política.
  • Objetivos políticos duramente reprimidos.



            Nada han querido aprender de los cambios realizados por las revoluciones.

            Debemos pues, aceptar la necesidad y considerarlos como consideramos a las demás colectividades humanas: enemigos en la guerra, amigos en la paz.

            «Si los ciudadanos no son capaces de defender sus Derechos Fundamentales, y no son educados para ello, ninguna ley natural permanente e inmutable los salvará»












































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REFUNDACIÓN

miércoles, 22 de octubre de 2014

EMPIEZA A SER EVIDENTE QUE HAY QUE ORGANIZAR LA ECONOMÍA DE OTRA MANERA.


OTRO MODELO DONDE LAS PERSONAS PRIMEN SOBRE EL CAPITAL, CON VISIÓN A LARGO PLAZO, COMPROMETIDO, FLEXIBLE, CON VALORES COMO LA IGUALDAD, LA PARTICIPACIÓN, LA SOLIDARIDAD Y EL COMPROMISO CON EL DESARROLLO DE ESPAÑA.

EL TERCER SECTOR. LA TERCERA VÍA. 
LA ECONOMÍA SOCIAL ES LA CORRIENTE DEL FUTURO PORQUE LA CRISIS HA PROVOCADO UN CAMBIO DE CHIP EN MUCHAS PERSONAS.


FORMAMOS PARTE DE LA SOLUCIÓN. SÓLO SALDREMOS DE ESTA CRISIS SI COLABORAMOS ENTRE NOSOTR@S.

PERO ES DIFÍCIL ENCONTRAR PERSONAS CON VOCACIÓN EMPRENDEDORA Y AL MISMO TIEMPO CON LA PERSPECTIVA DE REPARTIR RIQUEZA.

LA TERCERA VÍA

            Apareció después de la II Guerra Mundial en Inglaterra. No se refiere al opuesto comunismo-capitalismo, sino a una opción alternativa al neoliberalismo y la socialdemocracia, al conservadurismo y al liberalismo europeo.

            El concepto busca una convivencia pacífica entre políticas de desarrollo social y la actividad de la empresa privada. En resumen, la Tercera Vía intenta agrupar lo positivo del capitalismo y el socialismo.

            Su principal defensor fue el sociólogo británico Anthony Giddens. 

La meta general de esta opción debe ser la de ayudar a l@s ciudadan@s a guiarse en las grandes revoluciones de nuestro tiempo: la globalización, las transformaciones de la vida personal y nuestra relación con la naturaleza. Propuso una serie de valores:

                     Igualdad real
                     Protección a los débiles
                     Libertad como autonomía
                     Ningún derecho sin responsabilidad
                     Ninguna autoridad sin democracia
                     Pluralismo cosmopolita

  • Democratizar la democracia, es decir, descentralización del Estado, una eficiencia administrativa, la introducción de otros procesos democráticos diferentes al proceso de votación, una mayor capacidad para afrontar el riesgo económico y el provocado por la aplicación científica y tecnológica.


Giddens habla de un Estado inversor, y desde mi punto de vista, creo en una sociedad inversora que minimice las desigualdades, maximice la inclusión y evite el cultivo de la cultura de la dependencia. Una sociedad que apoye iniciativas empresariales, impulse programas educativos que cubran toda la vida del individu@, acreciente la movilidad global, promueva cooperaciones para proyectos públicos donde la iniciativa privada pueda intervenir en proyectos dirigidos por el Estado, y estimule a la Nación (soberana, independiente), en un mundo globalizado, a jugar un papel democratizador. Una Nación cosmopolita (para evitar fundamentalismos), organizada con la pretensión de aunar los pequeños capitales de sus ciudadan@s y cooperar en el control del mercado.



Hago un llamamiento a:

  • Las UNIVERSIDADES para que se conviertan en dinamizadoras de "toda" la sociedad con soluciones innovadoras y rompan las costuras del corsé que les asfixia. Sumen capacidades y se relacionen con elementos con los que hasta ahora no se habían relacionado: los emprendedores ajenos al mundo académico. Tod@s l@s ciudadan@s realizamos un gran esfuerzo para financiar las Universidades. Esta aportación procedente de los impuestos debe devolverse a toda la sociedad mediante servicios que apuesten de manera decidida por apoyar ideas. Muchas de las grandes corporaciones de hoy fueron pequeños negocios en sus inicios que se desarrollaron porque tuvieron un emprendedor con una poderosa visión y pudo crear un buen equipo(Bill Gates, Abraham Ibramovic y otr@s tant@s no tenían estudios universitarios en sus inicios). Los nuevos tiempos requieren nuevas mentalidades y nuevas actitudes fundamentadas en una creación activa, colaborativa y abierta.
  • Las cooperativas y empresari@s en general para que aporten su experiencia técnica, organización comercial y capital para crear nuevas empresas industriales.
  • L@s emprendedores/as para crear alianzas estratégicas, aventuras conjuntas compartiendo el esfuerzo, el trabajo, nuestros conocimientos y cómo no, los escasos recursos con los que contamos la mayoría. Un emprendedor/a sol@ poco podrá hacer con sus escasos recursos, pero si coopetimos...
  • A los Colegios profesionales para que abran sus puertas a l@s emprendedora/es y nos ayuden a crear los equipos cualificados que necesitamos.


El Opus Dei La Mafia Secreta del Vaticano

jueves, 16 de octubre de 2014

NO AL PESIMISMO Y AL DERROTISMO, A LA RESIGNACIÓN Y AL CONFORMISMO




SI ESTÁS CANSADO DE PROTESTAR...

SI BUSCAS ALTERNATIVAS...

¡¡¡ACTÚA!!!




¡¡¡AYÚDAME A AYUDAR!!!

A CREAR UN CIRCUITO ECONÓMICO (Financiación, producción, distribución y consumo), OPUESTO AL CAPITALISMO TRADICIONAL.



¡¡¡AYÚDAME A REPARTIR RIQUEZA!!!



¡¡¡AYÚDAME A DARLE UN VUELCO A ÉSTE PAÍS!!!





LO IMPORTANTE ES SENTIR QUE COLABORAS EN HACER POSIBLE UN PROYECTO QUE PUEDE CAMBIAR EL MUNDO

ENLACES DE INTERÉS:

¿ESTARÍAS DISPUESTO A CREAR UN CIRCUITO ECONÓMICO OPUESTO A LA ORTODOXIA CAPITALISTA ACTUAL?

Cómo defender el Estado de bienestar español

Por qué


martes, 24 de junio de 2014

El Gobierno mundial en la sombra


El imperio invisible es el responsable de la crisis económica que asola el mundo, pero también del comercio de armas, del tráfico de drogas y de la experimentación con armamento nuclear.



Para ver la segunda parte pincha en el icono youtube del video

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Basado en el libro: Confesiones de un ganster económico. De John Perkins


LA CARA OCULTA DEL IMPERIALISMO          

Los gansteres económicos (Economic Hit Men), EHM, son profesionales generosamente pagados que estafan billones de dólares a países de todo el mundo. Canalizan el dinero del Banco Mundial, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), de otras organizaciones internacionales de "ayuda" hacia las arcas de las grandes corporaciones y los bolsillos de un puñado de familias ricas que controlan los recursos naturales del planeta. Entre sus instrumentos figuran los dictámenes fraudulentos(Grecia.http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_financiera_en_Grecia_de_2010-2013#Falsificaci.C3.B3n_de_los_datos_macroecon.C3.B3micos), las elecciones amañadas (USA de Bush),http://nonius451.blogspot.com.es/2011/04/programador-testifica-bajojuramento.html. http://www.democraticunderground.com/discuss/duboard.php?az=show_mesg&forum=104&topic_id=5567680&mesg_id=5567680, los sobornos, las extorsiones, las trampas sexuales (escándalo sexual amenaza al director del FMI, Dominique Strauss-Kahn...http://elpais.com/diario/2011/05/17/internacional/1305583201_850215.html),y el asesinato. Ese juego es tan antiguo como los imperios, pero adquiere nuevas y terroríficas dimensiones en nuestra era de la globalización.

La historia de éste ganster económico es la historia de cómo hemos llegado adonde estamos y por qué nos enfrentamos en la actualidad a una crisis que parece insuperable. Y hay que darla a conocer porque necesitamos entender nuestros errores del pasado si queremos hallarnos en situación de aprovechar las oportunidades futuras.

Es una historia real. Es la biografía de un auténtico gánster económico, del estilo de los hombres de negro, esos que vienen a visitar a los españoles enviados por la troika.

Su trabajo consiste en endeudar a los países aprovechandose de la corrupción política para garantizarse lealtades que satisfacgan necesidades geopolíticas, económicas o militares (apoyo guerra de Irak...), a cambio de que esos corruptos consoliden su poder y posición.

Hoy en día vemos los estragos resultantes de este sistema. Ejecutivos de las compañías más reputadas que contratan por sueldos casi de esclavos la mano de obra que explotan bajo condiciones inhumanas en los talleres de los países en desarrollo. Empresas petroleras que arrojan despreocupadas sus tóxinas a los ríos, envenenando adrede a humanos, animales y plantas, y perpetuando genocidios contra culturas ancentrales (contratando mercenarios). Laboratorios farmacéuticos que niegan a millones de africanos infectados por el sida las medicinas que podrían salvarlos.

El negocio de la energía dió lugar a una Enron (la reputación de esta empresa comenzó a decaer debido a los insistentes rumores de pago de sobornos y tráfico de influencias para obtener contratos en América Central, América del Sur, África, las Filipinas y la India. El escándalo más resonante estuvo vinculado al Contrato que tenía Enron con la empresa de energía Maharashtra State Electricity Board. Simultáneamente, una serie de técnicas contables fraudulentas, avaladas por su empresa auditora, la entonces prestigiosa firma Arthur Andersen, permitieron crear el mayor fraude empresarial conocido hasta ese entonces. 
El negocio de las auditorías ha dado lugar a una Andersen (http://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_Enron), Fitch (Fitch Ratings es una agencia de calificación global), etc.


¡ Y nos preguntamos por qué nos atacan los terroristas!

Algunos preferirían achacar nuestros problemos actuales a una conspiración organizada. Ya nos gustaría que fuese tan sencillo. Pero este sistema lo impulsa algo mucho más peligroso.  Lo impulsa, no un pequeño grupo de hombres, sino un concepto que ha sido admitido como verdad sagrada: que todo crecimiento económico es siempre beneficioso para la humanidad, y que, a mayor crecimiento, más se generalizan los beneficios.

Es un concepto erróneo. Sabemos que en muchos países el crecimiento económico sólo beneficia a un reducido estratro de la población, y que de hecho puede redundar en unas circunstancias cada vez más desesperadas para la mayoría. Lo vemos aquí mismo en España..., Europa.

El pasado nos ha enseñado que, o cambiamos de rumbo, o tenemos garantizado un final trágico. Ningún país o grupo de países puede prosperar a la larga explotando a los demás. 

Unos pocos estamos convecidos de que, cuando un número suficiente de nosotros tome conciencia de cómo estamos siendo explotados por la maquinaria económica que genera un apetito insaciable por los recursos del planeta, -y crea sistemas promotores de la esclavitud- no seguiremos tolerándolo. Entonces nos replantearemos nuestro papel en un mundo en que unos pocos nadan en la riqueza y la gran mayoría se ahoga en la misera, la contaminación y la violencia. Y nos comprometeremos a emprender un viraje que nos lleve a la democracia real y la justicia social. 

Al igual que la Mafia, los gánsteres económicos conceden favores. Estos favores adoptan la apariencia de créditos y ayudas destinados al desarrollo de infraestructuras: carreteras, puertos, centrales eléctricas, parques industriales... Si esto lo adaptamos a la realidad española y europea, los países del norte han financiado el desarrollo del sur (España...). Esos países quedan cautivos y obligados, lo que comprende, a menudo, una o varias de las consecuencias siguientes:

  • La insolvencia y el rescate con otra nueva deuda y más intereses.
  • Cesión de sectores estratégicos de los países (reconversión naval, del campo, abandono I+D+i....).
  • Establecimiento de bases militares (Rota, Morón de la Frontera, Torrejón de Ardoz y Zaragoza).
  • Votos cautivos en Naciones Unidas, Comisión europea, Parlamento europeo...
  • Desimputaciones o rechazos de procedimientos judiciales ( Caso Couso...).

Los Economic Hit Men no llevan capa y espada, ni uniforme: En los países en desarrollo van vestidos como los maestros de escuela. En Washinton y Europa adoptan el aspecto de burócratas públicos y los banqueros. Los hombres de negro les llamamos en España. Profesan el altruismo y hacen declaraciones grandilocuentes a los periódicos sobre sus maravillosas ideas. Despliegan sobre las mesas de reunión de las comisiones gubernamentales sus previsiones contables y financieras y dan lecciones en la Harvard Business School y otras escuelas de negocios sobre los milagros macroeconómicos. ¿Os suena? Son personajes públicos sin nada que ocultar.

Te puede interesar ver la entrevista a John Perkins:


La doctrina del shock - TEORÍA DE TURBULENCIA SOCIAL: La Teoría del Shock



Conocida como "efecto de mitigación de shocks futuros". Se puede aplacar a una población mediante fenómemos de masa como los cortes de energía, colapsos económicos y financieros o ataques terroristas (Chile, Argentina, Brasil...). Si los shocks se van aproximando en el tiempo unos a otros y se provocan con creciente intensidad, es posible conducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectiva, y los individuos se convertirán en disociados a medida que intentaran escapar del terror de la sombra de la realidad emergente; las personas se refugiarían en los entretenimientos y diversiones populares.

Se basa en un cambio directo y manifiesto del paradigma  (ideas, pensamientos, creencias), que consiste en variar los conceptos básicos, ampliar los parámetros y alterar el terreno de juego y todas las normas del juego por las que la sociedad se define a sí misma en un periodo de tiempo excepcionalmente corto.

En Chile, Argentina y países Iberoamericanos consiguieron cambiar su organización social utilizando la fuerza (golpes de Estados violentos), asesinando a miles de personas que sólo apoyaban un sistema público de protección social.

En Europa, como no se les permite provocar golpes de Estado violentos, han provocado una crisis financiera como estrategia para cambiar el sistema del bienestar público en contra de la voluntad de los ciudadanos, en quienes radica la Soberanía nacional, y por consiguiente, de quienes deriva todo poder, y por ello, requiere de su consenso y aprobación. Todo poder de suspensión o ejecución de leyes, por cualquier autoridad, organismo, institución, Estado que carezca del consentimiento del Pueblo, es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido. No respetar esta Norma es una usurpación violenta de los Derechos del Hombre. Es ejercer un poder absoluto, y por tanto, ilegítimo.

  • Liberalismo y democracia
El fin último del liberalismo es la consecución de las libertades humanas e individuales y la defensa de la soberanía nacional.

Las posiciones más progresistas del liberalismo político defienden unas ideas que superan a las del liberalismo clásico o doctrinario, y que en su conjunto constituyen lo que se denomina democracia. Los demócratas ponen más énfasis en las libertades y en la igualdad social. Suelen preferir la República.

Ambos liberalismos opinan que el ejercicio del poder limita con los derechos individuales fundamentales.

El inglés  Adam Smith afirmó en su obra “Investigación sobre la naturaleza y la causa de la riqueza de las naciones (1776), que: “Sólo cuando hubiera verdadera libertad individual, una perfecta economía se pondrá en marcha”. Formuló las leyes racionales que habrían de regir una economía libre, aunque no acertó a prever que sus teorías derivarían hacia el capitalismo.

  • Fragmentos de la Declaración de derechos de Virginia, 1776
Todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes y poseen ciertos derechos inherentes a su persona, de los que, cuando entran a formar parte de una sociedad, no pueden ser privados por ningún convenio; […]

Todo poder reside en el pueblo y, por consiguiente, deriva de él; los magistrados son sus delegados y sirvientes y en cualquier ocasión son responsables ante aquél. 


Todo poder de suspensión o ejecución de leyes por cualquier autoridad que carezca del consentimiento del pueblo es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido.















¿Por qué el PP se autodefine liberal si no lo es? II




El liberalismo es un sistema filosóficoeconómico y político que promueve las libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho, como la democracia representativa (caduca hoy día), y la división de poderes (inexistente en la práctica).

Aboga principalmente por:

El liberalismo surgió de la lucha contra el absolutismo, inspirado en parte en la organización de un Estado de derecho con poderes limitados —que idealmente tendría que reducir las funciones del gobierno a seguridad, justicia y obras públicas— y sometido a una constitución, lo que permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía vigente hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente. Al promover la libertad económica, el liberalismo despojó de las regulaciones económicas del absolutismo a las sociedades donde pudo aplicarse, permitiendo el desarrollo natural de la economía de mercado.

Sus características principales son:
  • El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.
  • La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en no afectar la libertad y el derecho de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
  • El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a diversos campos: jurídico y político. Es decir, para el liberalismo todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.
  • El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.
  • El establecimiento de códigos civiles, constituciones e instituciones basadas en la división de poderes (EjecutivoLegislativo y Judicial), y en la discusión y solución de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.
  • La tolerancia religiosa en un Estado laico.
  • La forma de Estado no es determinante para su caracterización, pues puede ser tanto una monarquía constitucional (como en la Constitución de 1812 en España), una monarquía parlamentaria (como en el modelo inglés que se remonta a la Revolución Inglesa del siglo XVII), o una República (como en el caso de la Revolución francesa).

El liberalismo normalmente incluye dos aspectos relacionados: el social y el económico.

El liberalismo social es la aplicación de los principios liberales en la vida política de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado o de los colectivos en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertad de expresión y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc.
Siempre sometida a aprobación por elección popular usando figuras como referendos o consultas públicas, ya que dentro del liberalismo siempre prevalece el Estado de derecho laico y éste, en un Estado democrático, se lleva a su máxima expresión con la figura del sufragio, la libertad de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato privado como otro cualquiera, pudiendo ser, por tanto, contratado por cualquier tipo de pareja), la liberalización de la enseñanza, etc. Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o menor intensidad diferentes propuestas.

El liberalismo económico es la aplicación de los principios liberales en el desarrollo material de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su mínima expresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc. Según la ideología liberal, la no intervención del Estado asegura la igualdad de condiciones de todos los individuos, lo que permite que se establezca un marco de competencia justa, sin restricciones ni manipulaciones de diversos tipos. Esto significa neutralizar cualquier tipo de chanchullo institucional.
El Estado liberal pretende ser, según propone el liberalismo económico desde Adam Smith, un estado que no interviene en economía: El mercado se regula por sí sólo, (al contrario que el mercantilismo propio del Antiguo Régimen).

La avaricia confiscatoria del PP no es liberalismo, la protección oligopólica de los sectores de la energía, telecomunicaciones y el rescate a la Banca no es política liberal. 

El intento de volver a un sistema de monarquías absolutas por parte de un sector de la sociedad debe fracasar.
Nuestra Constitución ha configurado un ordenamiento cuya pretensión máxima es la garantía de la Libertad de los ciudadanos, y ello, hasta el punto de que la Libertad queda instituida, por obra de la propia Carta Magna como un valor superior del ordenamiento. De ahí, que el texto regule con meticulosidad los Derechos Fundamentales que posibilitan la salvaguarda eficaz de dichos Derechos, y muy especialmente, frente a los poderes públicos.

Un PAÍS que se resigna a vivir en una Democracia de baja calidad, que se ha acomodado en el pensamiento de que no puede luchar contra la injusticia porque olvida que la Soberanía nacional reside en el Pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado, es un Pueblo que ha perdido la confianza en sí mismo y en sus posibilidades.

Todos los que ejercen el poder político lo hacen por voluntad de la Nación, y como resultado de una democracia total, a ella deben rendir cuentas: son meros administradores,  y en cualquier ocasión son responsables ante ella. 

El poder de la Nación reside en los ciudadanos, y por éste motivo, el Estado debe ser la expresión de la voluntad general de toda la sociedad, expresada mediante la participación directa en las decisiones relevantes. Este ejercicio del poder se hace por medio del referéndum vinculante o la manifestación. Ha llegado el momento de responsabilizarnos de la gestión de los asuntos que nos atañen como ciudadanos. 

Cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, éste tiene el derecho, tiene el deber, de establecer nuevas garantías para su futura seguridad.

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