viernes, 30 de noviembre de 2012

Características empresa VII


ALTO GRADO DE MONOPOLIO

COMPETENCIA DESLEAL II:

Fuerte concentración del poder económico

En España existe una oligarquía financiera e industrial que domina las finanzas, lo cual, le da una gran influencia política y social. Éste núcleo privilegiado y reducido se ordena en unos pocos grupos financieros muy vinculados entre sí. Estos grupos no desarrollan relaciones de competencia, sino, que establecen acuerdos de actuación y políticas comunes encaminadas a lograr privilegios fiscales, precios convenientes, o para impedir competencias molestas. Cada grupo financiero se ordena alrededor de los siete grandes bancos privados por el hecho de que la banca administra los depósitos bancarios de los particulares y dispone de la mayor parte de los recursos monetarios del país.

Los bancos, al disponer de dinero, pueden financiar la creación de industrias, lo cual, crea relaciones de dependencia con la banca de la que recibe los créditos que precisa a causa de la debilidad financiera de la mayoría de las empresas españolas.

La acción del Estado respecto a los grandes grupos financieros sigue siendo muy discutida, dado que el poder de la oligarquía, es tan fuerte, y está tan vinculado con el poder político, que el Estado no ha creado una industria nacional independiente, capaz, sino que los consorcios entre el Estado y la oligarquía se han realizado en beneficio de esta última y de sus intereses.

Hoy, la tendencia a la concentración y a la eliminación de la competencia parece un fenómeno irreversible porque las producciones básicas requieren tales inversiones, que no pueden correr riesgos.

Si esta concentración parece necesaria, los sectores de la industria básica deberían integrarse en una sola empresa a fin de aprovechar las economías de escala y racionalizar al máximo los procesos.

Esta concentración, sin embargo, topa con la resistencia de los grupos financieros, cada uno de los cuales aspira a mantener cierto control de los sectores básicos.

Ante esta situación cabe una solución:
  • La creación de un nueva banca por los españoles.

Proyecto Semilla Íbera

Características empresa VI

BAJO NIVEL TECNOLÓGICO Y DE INVESTIGACIÓN


El esfuerzo innovador que presenta la economía española en su conjunto es modesto, a pesar de la existencia de una red institucional de apoyo a la actividad innovadora, ya que lo que falla es principalmente la capacidad de las pymes para desarrollar un esfuerzo sostenido de innovación, y se explica por la reducida dimensión de las empresas, cuyo nivel de beneficios no permite financiar gabinetes técnicos de investigación.

El problema de los Institutos Tecnológicos, entre otros, es que tienen un carácter microeconómico, son difíciles de gestionar con precisión y para ser eficaces deben desarrollar instrumentos que vinculen de la forma más directa posible, la línea de gasto público que se establezca al objetivo buscado, evitando el desarrollo de estrategias de mera búsqueda de rentas por parte de la empresa al amparo de la existencia de líneas de subvención.

Uno de los factores clave en la competitividad de las habilidades de la fuerza laboral remite a la problemática de la dotación de capital humano y a su aprovechamiento efectivo. Y el tema es importante desde el momento en que, una parte de las diferencias de productividad entre los individuos se explican por medio de las diferencias en educación y formación profesional, de forma que es posible incrementar la calidad del capital humano de una economía a través de la inversión en educación. Aquí se encuentra una de las carencias de la economía española que puede afectar negativamente a su desarrollo futuro. Desde una perspectiva económica, el tema no puede circunscribirse a destacar la elevación de los niveles de educación, existe un problema adicional de aprovechamiento de los recursos humanos cualificados que pasa a primer plano porque el sistema educativo español ha generado una oferta de titulados superiores de una magnitud históricamente desconocida en España. La capacidad de absorción de estos jóvenes por parte del tejido económico, depende de la posibilidad de expansión sostenida de la demanda de trabajo cualificado. Clave para converger con Europa. Por tanto, no puede limitarse sólo a la administración pública el papel impulsor en la elevación del nivel tecnológico de las empresas, o su internacionalización, ya que los cambios en variables clave como la presión fiscal, los niveles salariales, y la liberalización comercial, más los que se avecinan en términos de regulaciones medioambientales, exigen una transformación importante en la cultura empresarial que valore adecuadamente la cualificación de los trabajadores y de los propios empresarios, el esfuerzo empresarial en I+D+i, y la capacidad para cooperar entre empresas y entre ciudadanos-empresa para superar las insuficiencias derivadas de la escasa dimensión media de las empresas.

Es revelador el esquema competitivo excesivamente basado en los bajos costes, y carente en la mayor parte de los casos de elementos suficientes de diferenciación del producto. La utilización de tecnologías anticuadas basadas en el empleo de mucha mano de obra, da como resultado una producción por hora y trabajador muy inferior a la conseguida en países más desarrollados, por lo que la producción no resulta competitiva y se deslocaliza buscando beneficiarse de la baratura de la mano de obra.

La investigación científica y tecnológica aplicada a la industria es muy importante si quieren ofrecer productos nuevos y más perfectos. La falta de tecnología propia obliga a comprar patentes y asistencia técnica extranjera, la cual, resta posibilidades de expansión, comporta una salida muy importante de capitales por el pago de las patentes, licencias y servicios, y crea una dependencia respecto de las empresas extranjeras.


Características empresa V

COMPETENCIA DESLEAL


La crisis económica española favorece la aparición de la economía sumergida y, en general, la precarización del trabajo.

La economía sustentada predominantemente por empresas pequeñas, con tecnologías intensivas en mano de obra y requerimientos de un equipo y capital escaso y poco sofisticado, constituye un excelente caldo de cultivo para ese fenómeno.

Así, ante las dificultades para competir por parte de determinadas empresas, la opción elegida es sustraerse a la legislación laboral y fiscal para abaratar costes de producción.

Aunque la cuantificación del volumen de economía sumergida sea complicada, es fácil detectar su especial incidencia en sectores tradicionales como el textil, el calzado, el juguete, la madera, el mueble, la hostelería, el campo y las ventas.

Aunque en un primer momento el subempleo puede aliviar situaciones especialmente graves, a la larga, sus efectos son inequívocamente negativos, ya que introduce una competencia desleal para las empresas que actúan sujetas a la fiscalidad y a la seguridad social. Además, su extensión reduce el incentivo de la empresa a la modernización y al desarrollo tecnológico como vías para conseguir mayor competitividad y, desde un punto de vista laboral, sitúa al trabajador en una posición totalmente desprotegida, coadyuvando a la precarización en las relaciones laborales.


martes, 6 de noviembre de 2012

Características Empresa española IV

EL CONCEPTO DE COMPETITIVIDAD

Que la Comisión Europea maneja resulta de gran interés práctico a pesar se su simplicidad, ya que presta atención a las variables básicas ligadas a la convergencia. En su Sexto Informe Periódico sobre la Situación Económica y Social de las Regiones, la competitividad pasa a definirse como:

 “la habilidad de las compañías, industrias, regiones, naciones, y regiones supranacionales, de generar, a la vez que se ven expuestas a la competencia internacional, niveles relativamente altos de ingresos y empleos”.

En coherencia con ésta definición, la evolución de la competitividad de una unidad económica territorial (ya se trate de un país o de una región), puede medirse de una forma simple y operativa centrando la atención en el comportamiento de unas y otras regiones en términos de su capacidad de elevar la productividad del trabajo (creando empleos de calidad), y para simultáneamente elevar las cifras de empleados, proporcionando ocupación a una fracción elevada de su población activa.
A juzgar por las magnitudes relacionadas con la producción, la productividad y el empleo, la economía española no aprueba este test de competitividad consistente en asegurar niveles crecientes de renta y empleo para su población en un contexto externo sometido a sucesivos procesos de apertura comercial e internacionalización de la actividad económica.

1. subsiste un importante problema de infrautilización de los recursos humanos y una tasa de actividad insuficiente.
2. los niveles de productividad del trabajo y los niveles salariales correspondientes son inferiores a las de otras grandes regiones industrializadas europeas.

Las conclusiones de la Comisión Europea ponen de relieve que existen cuatro factores que estadísticamente se encuentran estrechamente vinculados a las diferencias en el PIB por habitante:

i. La estructura de la actividad económica. Las zonas con los niveles más altos de PIB tienden a presentar una concentración relativamente elevada en los servicios de mercado y/o en las manufacturas.

ii. La amplitud de la actividad innovadora, medida a partir del número de peticiones d registro de patentes (queda fuera la transferencia de tecnología)

iii. La accesibilidad regional(infraestructura de transporte)

iv. Las habilidades de la fuerza de trabajo, medidas a través de la proporción de la población con edad comprendida entre los 25 y 59 años con niveles educativos altos(universitario), medios(secundaria) o bajos(escolarización básica).

Algunas consideraciones deben tenerse en cuenta. Los factores en sí mismos no solamente están interrelacionados, sino que probablemente no tendrían el mismo efecto si actuaran aisladamente.

Existen además otros factores intangibles de tipo institucional pero altamente influyentes, como la eficiencia de la administración pública y la cultura empresarial.