martes, 24 de junio de 2014

El Gobierno mundial en la sombra


El imperio invisible es el responsable de la crisis económica que asola el mundo, pero también del comercio de armas, del tráfico de drogas y de la experimentación con armamento nuclear.



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Basado en el libro: Confesiones de un ganster económico. De John Perkins


LA CARA OCULTA DEL IMPERIALISMO          

Los gansteres económicos (Economic Hit Men), EHM, son profesionales generosamente pagados que estafan billones de dólares a países de todo el mundo. Canalizan el dinero del Banco Mundial, de la Agencia Internacional para el Desarrollo (USAID), de otras organizaciones internacionales de "ayuda" hacia las arcas de las grandes corporaciones y los bolsillos de un puñado de familias ricas que controlan los recursos naturales del planeta. Entre sus instrumentos figuran los dictámenes fraudulentos(Grecia.http://es.wikipedia.org/wiki/Crisis_financiera_en_Grecia_de_2010-2013#Falsificaci.C3.B3n_de_los_datos_macroecon.C3.B3micos), las elecciones amañadas (USA de Bush),http://nonius451.blogspot.com.es/2011/04/programador-testifica-bajojuramento.html. http://www.democraticunderground.com/discuss/duboard.php?az=show_mesg&forum=104&topic_id=5567680&mesg_id=5567680, los sobornos, las extorsiones, las trampas sexuales (escándalo sexual amenaza al director del FMI, Dominique Strauss-Kahn...http://elpais.com/diario/2011/05/17/internacional/1305583201_850215.html),y el asesinato. Ese juego es tan antiguo como los imperios, pero adquiere nuevas y terroríficas dimensiones en nuestra era de la globalización.

La historia de éste ganster económico es la historia de cómo hemos llegado adonde estamos y por qué nos enfrentamos en la actualidad a una crisis que parece insuperable. Y hay que darla a conocer porque necesitamos entender nuestros errores del pasado si queremos hallarnos en situación de aprovechar las oportunidades futuras.

Es una historia real. Es la biografía de un auténtico gánster económico, del estilo de los hombres de negro, esos que vienen a visitar a los españoles enviados por la troika.

Su trabajo consiste en endeudar a los países aprovechandose de la corrupción política para garantizarse lealtades que satisfacgan necesidades geopolíticas, económicas o militares (apoyo guerra de Irak...), a cambio de que esos corruptos consoliden su poder y posición.

Hoy en día vemos los estragos resultantes de este sistema. Ejecutivos de las compañías más reputadas que contratan por sueldos casi de esclavos la mano de obra que explotan bajo condiciones inhumanas en los talleres de los países en desarrollo. Empresas petroleras que arrojan despreocupadas sus tóxinas a los ríos, envenenando adrede a humanos, animales y plantas, y perpetuando genocidios contra culturas ancentrales (contratando mercenarios). Laboratorios farmacéuticos que niegan a millones de africanos infectados por el sida las medicinas que podrían salvarlos.

El negocio de la energía dió lugar a una Enron (la reputación de esta empresa comenzó a decaer debido a los insistentes rumores de pago de sobornos y tráfico de influencias para obtener contratos en América Central, América del Sur, África, las Filipinas y la India. El escándalo más resonante estuvo vinculado al Contrato que tenía Enron con la empresa de energía Maharashtra State Electricity Board. Simultáneamente, una serie de técnicas contables fraudulentas, avaladas por su empresa auditora, la entonces prestigiosa firma Arthur Andersen, permitieron crear el mayor fraude empresarial conocido hasta ese entonces. 
El negocio de las auditorías ha dado lugar a una Andersen (http://es.wikipedia.org/wiki/Esc%C3%A1ndalo_Enron), Fitch (Fitch Ratings es una agencia de calificación global), etc.


¡ Y nos preguntamos por qué nos atacan los terroristas!

Algunos preferirían achacar nuestros problemos actuales a una conspiración organizada. Ya nos gustaría que fuese tan sencillo. Pero este sistema lo impulsa algo mucho más peligroso.  Lo impulsa, no un pequeño grupo de hombres, sino un concepto que ha sido admitido como verdad sagrada: que todo crecimiento económico es siempre beneficioso para la humanidad, y que, a mayor crecimiento, más se generalizan los beneficios.

Es un concepto erróneo. Sabemos que en muchos países el crecimiento económico sólo beneficia a un reducido estratro de la población, y que de hecho puede redundar en unas circunstancias cada vez más desesperadas para la mayoría. Lo vemos aquí mismo en España..., Europa.

El pasado nos ha enseñado que, o cambiamos de rumbo, o tenemos garantizado un final trágico. Ningún país o grupo de países puede prosperar a la larga explotando a los demás. 

Unos pocos estamos convecidos de que, cuando un número suficiente de nosotros tome conciencia de cómo estamos siendo explotados por la maquinaria económica que genera un apetito insaciable por los recursos del planeta, -y crea sistemas promotores de la esclavitud- no seguiremos tolerándolo. Entonces nos replantearemos nuestro papel en un mundo en que unos pocos nadan en la riqueza y la gran mayoría se ahoga en la misera, la contaminación y la violencia. Y nos comprometeremos a emprender un viraje que nos lleve a la democracia real y la justicia social. 

Al igual que la Mafia, los gánsteres económicos conceden favores. Estos favores adoptan la apariencia de créditos y ayudas destinados al desarrollo de infraestructuras: carreteras, puertos, centrales eléctricas, parques industriales... Si esto lo adaptamos a la realidad española y europea, los países del norte han financiado el desarrollo del sur (España...). Esos países quedan cautivos y obligados, lo que comprende, a menudo, una o varias de las consecuencias siguientes:

  • La insolvencia y el rescate con otra nueva deuda y más intereses.
  • Cesión de sectores estratégicos de los países (reconversión naval, del campo, abandono I+D+i....).
  • Establecimiento de bases militares (Rota, Morón de la Frontera, Torrejón de Ardoz y Zaragoza).
  • Votos cautivos en Naciones Unidas, Comisión europea, Parlamento europeo...
  • Desimputaciones o rechazos de procedimientos judiciales ( Caso Couso...).

Los Economic Hit Men no llevan capa y espada, ni uniforme: En los países en desarrollo van vestidos como los maestros de escuela. En Washinton y Europa adoptan el aspecto de burócratas públicos y los banqueros. Los hombres de negro les llamamos en España. Profesan el altruismo y hacen declaraciones grandilocuentes a los periódicos sobre sus maravillosas ideas. Despliegan sobre las mesas de reunión de las comisiones gubernamentales sus previsiones contables y financieras y dan lecciones en la Harvard Business School y otras escuelas de negocios sobre los milagros macroeconómicos. ¿Os suena? Son personajes públicos sin nada que ocultar.

Te puede interesar ver la entrevista a John Perkins:


La doctrina del shock - TEORÍA DE TURBULENCIA SOCIAL: La Teoría del Shock



Conocida como "efecto de mitigación de shocks futuros". Se puede aplacar a una población mediante fenómemos de masa como los cortes de energía, colapsos económicos y financieros o ataques terroristas (Chile, Argentina, Brasil...). Si los shocks se van aproximando en el tiempo unos a otros y se provocan con creciente intensidad, es posible conducir a la sociedad entera a un estado de psicosis colectiva, y los individuos se convertirán en disociados a medida que intentaran escapar del terror de la sombra de la realidad emergente; las personas se refugiarían en los entretenimientos y diversiones populares.

Se basa en un cambio directo y manifiesto del paradigma  (ideas, pensamientos, creencias), que consiste en variar los conceptos básicos, ampliar los parámetros y alterar el terreno de juego y todas las normas del juego por las que la sociedad se define a sí misma en un periodo de tiempo excepcionalmente corto.

En Chile, Argentina y países Iberoamericanos consiguieron cambiar su organización social utilizando la fuerza (golpes de Estados violentos), asesinando a miles de personas que sólo apoyaban un sistema público de protección social.

En Europa, como no se les permite provocar golpes de Estado violentos, han provocado una crisis financiera como estrategia para cambiar el sistema del bienestar público en contra de la voluntad de los ciudadanos, en quienes radica la Soberanía nacional, y por consiguiente, de quienes deriva todo poder, y por ello, requiere de su consenso y aprobación. Todo poder de suspensión o ejecución de leyes, por cualquier autoridad, organismo, institución, Estado que carezca del consentimiento del Pueblo, es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido. No respetar esta Norma es una usurpación violenta de los Derechos del Hombre. Es ejercer un poder absoluto, y por tanto, ilegítimo.

  • Liberalismo y democracia
El fin último del liberalismo es la consecución de las libertades humanas e individuales y la defensa de la soberanía nacional.

Las posiciones más progresistas del liberalismo político defienden unas ideas que superan a las del liberalismo clásico o doctrinario, y que en su conjunto constituyen lo que se denomina democracia. Los demócratas ponen más énfasis en las libertades y en la igualdad social. Suelen preferir la República.

Ambos liberalismos opinan que el ejercicio del poder limita con los derechos individuales fundamentales.

El inglés  Adam Smith afirmó en su obra “Investigación sobre la naturaleza y la causa de la riqueza de las naciones (1776), que: “Sólo cuando hubiera verdadera libertad individual, una perfecta economía se pondrá en marcha”. Formuló las leyes racionales que habrían de regir una economía libre, aunque no acertó a prever que sus teorías derivarían hacia el capitalismo.

  • Fragmentos de la Declaración de derechos de Virginia, 1776
Todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes y poseen ciertos derechos inherentes a su persona, de los que, cuando entran a formar parte de una sociedad, no pueden ser privados por ningún convenio; […]

Todo poder reside en el pueblo y, por consiguiente, deriva de él; los magistrados son sus delegados y sirvientes y en cualquier ocasión son responsables ante aquél. 


Todo poder de suspensión o ejecución de leyes por cualquier autoridad que carezca del consentimiento del pueblo es injurioso a sus derechos, y no debe ser ejercido.















¿Por qué el PP se autodefine liberal si no lo es? II




El liberalismo es un sistema filosóficoeconómico y político que promueve las libertades civiles y se opone a cualquier forma de despotismo. Constituye la corriente en la que se fundamentan tanto el Estado de derecho, como la democracia representativa (caduca hoy día), y la división de poderes (inexistente en la práctica).

Aboga principalmente por:

El liberalismo surgió de la lucha contra el absolutismo, inspirado en parte en la organización de un Estado de derecho con poderes limitados —que idealmente tendría que reducir las funciones del gobierno a seguridad, justicia y obras públicas— y sometido a una constitución, lo que permitió el surgimiento de la democracia liberal durante el siglo XVIII, todavía vigente hoy en muchas naciones actuales, especialmente en las de Occidente. Al promover la libertad económica, el liberalismo despojó de las regulaciones económicas del absolutismo a las sociedades donde pudo aplicarse, permitiendo el desarrollo natural de la economía de mercado.

Sus características principales son:
  • El individualismo, que considera al individuo primordial, como persona única y en ejercicio de su plena libertad, por encima de todo aspecto colectivo.
  • La libertad como un derecho inviolable que se refiere a diversos aspectos: libertad de pensamiento, de expresión, de asociación, de prensa, etc., cuyo único límite consiste en no afectar la libertad y el derecho de los demás, y que debe constituir una garantía frente a la intromisión del gobierno en la vida de los individuos.
  • El principio de igualdad entre las personas, entendida en lo que se refiere a diversos campos: jurídico y político. Es decir, para el liberalismo todos los ciudadanos son iguales ante la ley y ante el Estado.
  • El derecho a la propiedad privada como fuente de desarrollo e iniciativa individual, y como derecho inalterable que debe ser salvaguardado y protegido por la ley.
  • El establecimiento de códigos civiles, constituciones e instituciones basadas en la división de poderes (EjecutivoLegislativo y Judicial), y en la discusión y solución de los problemas por medio de asambleas y parlamentos.
  • La tolerancia religiosa en un Estado laico.
  • La forma de Estado no es determinante para su caracterización, pues puede ser tanto una monarquía constitucional (como en la Constitución de 1812 en España), una monarquía parlamentaria (como en el modelo inglés que se remonta a la Revolución Inglesa del siglo XVII), o una República (como en el caso de la Revolución francesa).

El liberalismo normalmente incluye dos aspectos relacionados: el social y el económico.

El liberalismo social es la aplicación de los principios liberales en la vida política de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado o de los colectivos en la conducta privada de los ciudadanos y en sus relaciones sociales, existiendo plena libertad de expresión y religiosa, así como los diferentes tipos de relaciones sociales consentidas, morales, etc.
Siempre sometida a aprobación por elección popular usando figuras como referendos o consultas públicas, ya que dentro del liberalismo siempre prevalece el Estado de derecho laico y éste, en un Estado democrático, se lleva a su máxima expresión con la figura del sufragio, la libertad de paso, la no regulación del matrimonio por parte del Estado (es decir, éste se reduciría a un contrato privado como otro cualquiera, pudiendo ser, por tanto, contratado por cualquier tipo de pareja), la liberalización de la enseñanza, etc. Por supuesto, en el liberalismo hay multitud de corrientes que defienden con mayor o menor intensidad diferentes propuestas.

El liberalismo económico es la aplicación de los principios liberales en el desarrollo material de los individuos, como por ejemplo la no intromisión del Estado en las relaciones mercantiles entre los ciudadanos, impulsando la reducción de impuestos a su mínima expresión y reducción de la regulación sobre comercio, producción, etc. Según la ideología liberal, la no intervención del Estado asegura la igualdad de condiciones de todos los individuos, lo que permite que se establezca un marco de competencia justa, sin restricciones ni manipulaciones de diversos tipos. Esto significa neutralizar cualquier tipo de chanchullo institucional.
El Estado liberal pretende ser, según propone el liberalismo económico desde Adam Smith, un estado que no interviene en economía: El mercado se regula por sí sólo, (al contrario que el mercantilismo propio del Antiguo Régimen).

La avaricia confiscatoria del PP no es liberalismo, la protección oligopólica de los sectores de la energía, telecomunicaciones y el rescate a la Banca no es política liberal. 

El intento de volver a un sistema de monarquías absolutas por parte de un sector de la sociedad debe fracasar.
Nuestra Constitución ha configurado un ordenamiento cuya pretensión máxima es la garantía de la Libertad de los ciudadanos, y ello, hasta el punto de que la Libertad queda instituida, por obra de la propia Carta Magna como un valor superior del ordenamiento. De ahí, que el texto regule con meticulosidad los Derechos Fundamentales que posibilitan la salvaguarda eficaz de dichos Derechos, y muy especialmente, frente a los poderes públicos.

Un PAÍS que se resigna a vivir en una Democracia de baja calidad, que se ha acomodado en el pensamiento de que no puede luchar contra la injusticia porque olvida que la Soberanía nacional reside en el Pueblo español, del que emanan todos los poderes del Estado, es un Pueblo que ha perdido la confianza en sí mismo y en sus posibilidades.

Todos los que ejercen el poder político lo hacen por voluntad de la Nación, y como resultado de una democracia total, a ella deben rendir cuentas: son meros administradores,  y en cualquier ocasión son responsables ante ella. 

El poder de la Nación reside en los ciudadanos, y por éste motivo, el Estado debe ser la expresión de la voluntad general de toda la sociedad, expresada mediante la participación directa en las decisiones relevantes. Este ejercicio del poder se hace por medio del referéndum vinculante o la manifestación. Ha llegado el momento de responsabilizarnos de la gestión de los asuntos que nos atañen como ciudadanos. 

Cuando una larga serie de abusos y usurpaciones, dirigida invariablemente al mismo objetivo, demuestra el designio de someter al pueblo a un despotismo absoluto, éste tiene el derecho, tiene el deber, de establecer nuevas garantías para su futura seguridad.

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