Así era antes…
Los buenos tiempos.
Parece que cada generación tiene una época que recuerda con
nostalgia. Una época en que la vida era mejor; más fácil, más
barata, más optimista. Sabíamos qué esperar, con quién contar y
qué camino seguir.
En realidad nunca fue
así en España. Desde las oleadas de emigración a Europa y América
tras la Guerra Civil, pasando por los periodos inflacionistas de los
años 70, hasta el paro actual que desesperanza a todas las
generaciones, las clases medias españolas han tenido que luchar
mucho para conseguir un nivel de vida digno.
A pesar de las
dificultades, España, a diferencia de otros países, ha visto
mejorar sus condiciones de vida. Esta mejora ha alcanzado a amplios
sectores de la población, debido en buena medida al Estado del
Bienestar, que dio paso a una sanidad y educación digna al alcance
de todas/os las/os españoles/as. Esto creó una sensación de
solidez y seguridad en las familias españolas.
La mayor parte de la
gente hace tan solo algunos años pensaba que trabajaría para una
sola empresa durante toda su vida, con la confianza de que un sistema
sólido de seguridad social pública se encargaría de asegurarle una
jubilación cómoda.
…Así es ahora
La vida actual se parece
muy poco a las expectativas de estabilidad y seguridad en que nos
educaron. El acceso a una vivienda se presenta como un sueño
prácticamente inalcanzable para la mayoría de los jóvenes.
Encontrar un trabajo adecuado a la titulación obtenida con tanto
esfuerzo es una tarea de años. Las jóvenes parejas que necesitan
dos sueldos se ven obligadas a menudo a vivir distanciadas durante
varios años hasta que encuentran trabajo en la misma población. El
banco, el bar y el médico del barrio no han sobrevivido.
Las
fusiones de empresas, reducciones de plantillas y bajos sueldos han
erosionado la confianza en una fuente de ingresos segura y estable,
mientras que la dificultad de ahorrar para la jubilación y un
sistema social público de futuro incierto plantean graves dudas
sobre la capacidad de millones de españoles/as de jubilarse con
tranquilidad económica. Para muchos, el presente está lleno de
dudas, incertidumbre y temor al futuro.
Los ciudadanos ya no
pueden depender de la ayuda de su Estado, sino que necesitan valerse
cada vez más por sí mismos. Para poder alcanzar un nivel de vida
digno, los dos sueldos por familia se han convertido en la norma. La
antigua jornada laboral de 8 horas ha sido reemplazada por días de
10, 12 o hasta 14 horas de trabajo. No obstante, para muchos ni
siquiera este esfuerzo extra parece ser suficiente.
Definición de calidad
de vida
Desgraciadamente, para
muchas familias la distancia entre la realidad y el sueño continúa
agrandándose. ¿Cuál es el resultado? Un continuo deterioro de la
calidad de vida. ¿Qué significa exactamente “la calidad de vida”?
La calidad de vida no es más que la diferencia entre sus ingresos
y sus gastos. La calidad de vida mejora en la medida en que usted
pueda ahorrar más y gastar menos. Por desgracia, para muchas
familias la realidad es justamente la contraria.
Actualmente muchas
familias tienen una calidad de vida negativa. Veamos algunas cifras:
- Un 56% de los españoles (70% de los andaluces) tiene problemas para llegar a fin de mes.
- Un 11% no consigue llegar.
- El 64% de los españoles ahorra menos que antes.
- El 48% de las españolas está insatisfecha o muy insatisfecha con su nivel de ahorro.
- Un 21% de españoles/as no es capaz de ahorrar nada
Ingresos – Gastos =
Calidad de vida
| Situación actual |
Piense en su situación actual. ¿Cuántas horas al día (y cuántos días a la semana) trabaja usted simplemente para cubrir sus gastos? A pesar del tiempo que dedica al trabajo, ¿continúa teniendo mayores gastos que ingresos? ¿Piensa usted que la única forma de mejorar su calidad de vida es ganar la primitiva? Si es así, usted no es el único.
Actualmente, muchas
españolas y españoles consideran que la seguridad a largo plazo,
que el pasado era una expectativa, es cada vez más difícil de
lograr. Muchos piensan que un aspecto importante de la seguridad, la
seguridad económica, está completamente fuera de su alcance.
Reducción de gastos + aumento de ingresos = CALIDAD DE VIDA
La era de la
satisfacción inmediata
¿Cuántas veces ha
dicho “no hay suficientes horas en el día para hacerlo todo” o
“se me ha pasado el día sin darme cuenta” o “cómo vuela el
tiempo”? Puesto que vivimos en una época en que cada hora del día
es un ajetreo, nos hemos acostumbrado a las soluciones rápidas:
revelado de fotos en una hora, pizzas y hamburguesas, compras de fin
de semana en el Hiper.
Sin embargo, en algún
momento el énfasis en la satisfacción inmediata se ha desplazado,
no hacia un servicio instantáneo, sino a un acceso instantáneo…al
móvil, al correo electrónico... En lugar de servicio al cliente,
nos obligan a perder el tiempo entre opciones de menú: “Marque el
uno si tiene alguna queja, marque el dos para cambiar…, el tres
para cancelar…, el cuatro para hacer su pedido”, “repita su
opción, no le entiendo”. En lugar de un ser humano, nos contesta
una grabación: “Su llamada es importante para nosotros, por favor
deje un mensaje”. En lugar de respuestas instantáneas, terminamos
perdiéndonos en el ciberespacio.
Parece que el concepto
tradicional de buen servicio ha quedado en el pasado. Ya no podemos
contar con que una persona amistosa contestará nuestras preguntas
específicas, con la tranquilidad de tratar con personas que
responderán nuestras necesidades individuales o con la satisfacción
de recibir un pequeño gesto de cortesía.
En esta era, las
soluciones rápidas se han extendido a todos los aspectos de nuestras
vidas, incluyendo el financiero.
Gracias a los cajeros
automáticos, el crédito rápido y la banca electrónica, el acceso
al dinero es más fácil y cómodo que nunca. Pero, aunque las
soluciones instantáneas puedan ser positivas para algunos aspectos
de nuestra vida (la comida o el reparto a domicilio de la compra), la
aplicación de este mismo concepto a sus finanzas podría tener
consecuencias devastadoras. ¿Por qué? Porque los problemas
financieros que las familias enfrentan hoy día son tan complejos que
no se resuelven con soluciones rápidas. No existe una solución
rápida para eliminar las deudas o crear riqueza instantánea (por lo
menos legal). Las familias de hoy necesitan soluciones reales,
necesitan respuestas sinceras. Necesitan ayuda AHORA.
Las buenas noticias
Quizá usted piense que
es imposible alcanzar la seguridad económica con sus ingresos, y que
la calidad de vida está reservada para una minoría adinerada. Nada
más falso. Tenemos buenas noticias para usted. Prácticamente
cualquiera puede alcanzar la seguridad económica si está dispuesto
a dedicar algún tiempo a aprender ciertos principios simples pero
efectivos acerca de cómo funciona el dinero, y lo más importante,
acerca de cómo funcionan sus creencias respecto a su dinero.
Al margen de su edad y
clase social, todo lo que necesita es buena información, un poco de
disciplina y el deseo de reemplazar la inseguridad por la seguridad
económica.
De eso trata SEMILLA
ÍBERA: de dar soluciones. De la información que usted necesita y de
tomar las decisiones que le ayudaran a lograr sus objetivos y
alejarse de la frustración y la incertidumbre. Trata de cómo
convertir el sueño del bienestar para todos en una realidad para
usted y su familia. Trata de cómo mejorar su calidad de vida.
Te
ayudamos a encontrar SOLUCIONES

