martes, 19 de marzo de 2013

Cómo conseguir calidad de vida



Así era antes…

Los buenos tiempos. Parece que cada generación tiene una época que recuerda con nostalgia. Una época en que la vida era mejor; más fácil, más barata, más optimista. Sabíamos qué esperar, con quién contar y qué camino seguir.

En realidad nunca fue así en España. Desde las oleadas de emigración a Europa y América tras la Guerra Civil, pasando por los periodos inflacionistas de los años 70, hasta el paro actual que desesperanza a todas las generaciones, las clases medias españolas han tenido que luchar mucho para conseguir un nivel de vida digno.

A pesar de las dificultades, España, a diferencia de otros países, ha visto mejorar sus condiciones de vida. Esta mejora ha alcanzado a amplios sectores de la población, debido en buena medida al Estado del Bienestar, que dio paso a una sanidad y educación digna al alcance de todas/os las/os españoles/as. Esto creó una sensación de solidez y seguridad en las familias españolas.

La mayor parte de la gente hace tan solo algunos años pensaba que trabajaría para una sola empresa durante toda su vida, con la confianza de que un sistema sólido de seguridad social pública se encargaría de asegurarle una jubilación cómoda.

Así es ahora

La vida actual se parece muy poco a las expectativas de estabilidad y seguridad en que nos educaron. El acceso a una vivienda se presenta como un sueño prácticamente inalcanzable para la mayoría de los jóvenes. Encontrar un trabajo adecuado a la titulación obtenida con tanto esfuerzo es una tarea de años. Las jóvenes parejas que necesitan dos sueldos se ven obligadas a menudo a vivir distanciadas durante varios años hasta que encuentran trabajo en la misma población. El banco, el bar y el médico del barrio no han sobrevivido.

 Las fusiones de empresas, reducciones de plantillas y bajos sueldos han erosionado la confianza en una fuente de ingresos segura y estable, mientras que la dificultad de ahorrar para la jubilación y un sistema social público de futuro incierto plantean graves dudas sobre la capacidad de millones de españoles/as de jubilarse con tranquilidad económica. Para muchos, el presente está lleno de dudas, incertidumbre y temor al futuro.

Los ciudadanos ya no pueden depender de la ayuda de su Estado, sino que necesitan valerse cada vez más por sí mismos. Para poder alcanzar un nivel de vida digno, los dos sueldos por familia se han convertido en la norma. La antigua jornada laboral de 8 horas ha sido reemplazada por días de 10, 12 o hasta 14 horas de trabajo. No obstante, para muchos ni siquiera este esfuerzo extra parece ser suficiente.

Definición de calidad de vida

Desgraciadamente, para muchas familias la distancia entre la realidad y el sueño continúa agrandándose. ¿Cuál es el resultado? Un continuo deterioro de la calidad de vida. ¿Qué significa exactamente “la calidad de vida”? La calidad de vida no es más que la diferencia entre sus ingresos y sus gastos. La calidad de vida mejora en la medida en que usted pueda ahorrar más y gastar menos. Por desgracia, para muchas familias la realidad es justamente la contraria.

Actualmente muchas familias tienen una calidad de vida negativa. Veamos algunas cifras:
  • Un 56% de los españoles (70% de los andaluces) tiene problemas para llegar a fin de mes.
  • Un 11% no consigue llegar.
  • El 64% de los españoles ahorra menos que antes.
  • El 48% de las españolas está insatisfecha o muy insatisfecha con su nivel de ahorro.
  • Un 21% de españoles/as no es capaz de ahorrar nada
Ingresos – Gastos = Calidad de vida
Situación actual


Piense en su situación actual. ¿Cuántas horas al día (y cuántos días a la semana) trabaja usted simplemente para cubrir sus gastos? A pesar del tiempo que dedica al trabajo, ¿continúa teniendo mayores gastos que ingresos? ¿Piensa usted que la única forma de mejorar su calidad de vida es ganar la primitiva? Si es así, usted no es el único.
Actualmente, muchas españolas y españoles consideran que la seguridad a largo plazo, que el pasado era una expectativa, es cada vez más difícil de lograr. Muchos piensan que un aspecto importante de la seguridad, la seguridad económica, está completamente fuera de su alcance.

  Reducción de gastos + aumento de ingresos = CALIDAD DE VIDA

 


La era de la satisfacción inmediata

¿Cuántas veces ha dicho “no hay suficientes horas en el día para hacerlo todo” o “se me ha pasado el día sin darme cuenta” o “cómo vuela el tiempo”? Puesto que vivimos en una época en que cada hora del día es un ajetreo, nos hemos acostumbrado a las soluciones rápidas: revelado de fotos en una hora, pizzas y hamburguesas, compras de fin de semana en el Hiper.

Sin embargo, en algún momento el énfasis en la satisfacción inmediata se ha desplazado, no hacia un servicio instantáneo, sino a un acceso instantáneo…al móvil, al correo electrónico... En lugar de servicio al cliente, nos obligan a perder el tiempo entre opciones de menú: “Marque el uno si tiene alguna queja, marque el dos para cambiar…, el tres para cancelar…, el cuatro para hacer su pedido”, “repita su opción, no le entiendo”. En lugar de un ser humano, nos contesta una grabación: “Su llamada es importante para nosotros, por favor deje un mensaje”. En lugar de respuestas instantáneas, terminamos perdiéndonos en el ciberespacio.
Parece que el concepto tradicional de buen servicio ha quedado en el pasado. Ya no podemos contar con que una persona amistosa contestará nuestras preguntas específicas, con la tranquilidad de tratar con personas que responderán nuestras necesidades individuales o con la satisfacción de recibir un pequeño gesto de cortesía.

En esta era, las soluciones rápidas se han extendido a todos los aspectos de nuestras vidas, incluyendo el financiero.
Gracias a los cajeros automáticos, el crédito rápido y la banca electrónica, el acceso al dinero es más fácil y cómodo que nunca. Pero, aunque las soluciones instantáneas puedan ser positivas para algunos aspectos de nuestra vida (la comida o el reparto a domicilio de la compra), la aplicación de este mismo concepto a sus finanzas podría tener consecuencias devastadoras. ¿Por qué? Porque los problemas financieros que las familias enfrentan hoy día son tan complejos que no se resuelven con soluciones rápidas. No existe una solución rápida para eliminar las deudas o crear riqueza instantánea (por lo menos legal). Las familias de hoy necesitan soluciones reales, necesitan respuestas sinceras. Necesitan ayuda AHORA.

Las buenas noticias

Quizá usted piense que es imposible alcanzar la seguridad económica con sus ingresos, y que la calidad de vida está reservada para una minoría adinerada. Nada más falso. Tenemos buenas noticias para usted. Prácticamente cualquiera puede alcanzar la seguridad económica si está dispuesto a dedicar algún tiempo a aprender ciertos principios simples pero efectivos acerca de cómo funciona el dinero, y lo más importante, acerca de cómo funcionan sus creencias respecto a su dinero.

Al margen de su edad y clase social, todo lo que necesita es buena información, un poco de disciplina y el deseo de reemplazar la inseguridad por la seguridad económica.

De eso trata SEMILLA ÍBERA: de dar soluciones. De la información que usted necesita y de tomar las decisiones que le ayudaran a lograr sus objetivos y alejarse de la frustración y la incertidumbre. Trata de cómo convertir el sueño del bienestar para todos en una realidad para usted y su familia. Trata de cómo mejorar su calidad de vida.

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