Una de
las características esenciales de la Democracia, es que los
ciudadanos pueden unirse para exigir que el Estado defienda sus
intereses. Por desgracia, en la práctica, las instituciones que lo
componen son organizaciones burocráticas, ultraconservadoras y que
sirven a sus propios intereses.
Los
políticos han llevado el país a la quiebra con su negligente
administración de Ayuntamientos, Autonomías, Diputaciones,
Ministerios, Gobiernos. Empujando a la exclusión social a millones
de españoles y extranjeros que buscaban una vida mejor. A ello
también han contribuido sindicalistas y obispos con su negligente
gestión de las Cajas de Ahorro y entes públicos.
Por
tanto, la tarea de resolver los problemas del país no puede recaer
sobre las mismas instituciones y representantes que los han creado.
En lugar de eso, es necesario crear nuevas instituciones diseñadas y
dirigidas por nuevos representantes para resolver los problemas de
los españoles.
Se hace
absolutamente imprescindible:
- Crear una nueva Constitución
- Modificar la Ley Electoral
- Considerar alta traición al Estado(el bien general), y penalizar con la cadena perpetua revisable a los 20 años, los delitos de prevaricación, cohecho, tráfico de influencias, abuso de poder, incumplimiento electoral, falsedad en las cuentas e informes públicos, dejadez y discriminación en la aplicación de la legislación y la supervisión, llevar el país a la quiebra, etc.
El mundo
ha cambiado, ya es hora de actualizarnos. Es obvio que la estructura
y los procedimientos del Estado español no son los adecuados para la
tarea que deben realizar hoy día.
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